Servicios editoriales

Corrección de pruebas

La corrección de pruebas es una etapa del proceso editorial posterior a la puesta en página del texto ya editado y sobre el que ya se ha hecho la corrección de estilo. En la diagramación o puesta en página se disponen los textos e imágenes siguiendo los lineamientos de diseño previamente establecidos.

Hay dos tareas principales y complementarias: en primer lugar, el editor, en un trabajo estrecho con el diseñador, debe observar la doble página armada para verificar la disposición de las imágenes y los textos, y tomar decisiones con respecto al tamaño, la ubicación, los espacios en blanco, etc. La segunda tarea, que es responsabilidad del corrector de pruebas, se trata de corregir toda la información aportada por el proceso de puesta en página, esto es, la tipografía, el cuerpo de texto, el interlineado, el corte de palabras, la sangría, el ancho de la caja de texto, la numeración de páginas. Esto obliga también a revisar todas las referencias cruzadas que existan en el texto, los índices, el foliado, etc.

La corrección de pruebas puede ser de primeras o de segundas. En las de primeras, el objetivo es asegurar que el texto original haya sido volcado en forma completa y en el orden adecuado. En la corrección de segundas, el fin es cerciorarse de que las correcciones marcadas en las primeras hayan sido corregidas por el diseñador.

Lugares comunes de los errores

Textos en tipografías grandes: se suele prestar menor atención a los textos con tipografías grandes, ya que el pensamiento común es que los errores se encuentran en las grandes masas de texto.

Líneas donde se haya detectado otro error: se tiende a pasar directamente a la siguiente línea tras encontrar un error. Es aconsejable volver a leer desde el comienzo tras la corrección.

Finales de líneas: se debe revisar minuciosamente los cortes de palabra, dado que estos tienen normas precisas. Además, se debe evitar el uso de cortes de palabras en más de dos líneas consecutivas, porque visualmente no es armónico.

Comienzos de líneas: si la línea anterior tiene un corte de palabra, hay que verificar que la línea siguiente no tenga fragmentos que suenen mal.

Bloques pequeños de texto: esto incluye a los títulos, epígrafes, etc. Es común que los diseñadores copien y peguen bloques de texto con igual formato para luego sobrescribirlo. Por eso, suelen presentarse repeticiones, omisiones o cambios de orden.

Fórmulas matemáticas: al ser sucesiones de símbolos con distintos formatos (superíndices, subíndices) se debe realizar una lectura letra a letra para corregir cualquier error o repetición. Además, en algunas tipografías la letra l (ele) se parece al número 1 (uno), con lo cual, hay que tener especial cuidado.

Textos ubicados en imágenes: estos textos suelen percibirse como parte de las imágenes y no como un elemento independiente. Entonces, muchas veces son pasados por alto por el diseñador o, incluso, por el corrector de pruebas.

Capitulares: es muy común que los textos que comienzan con capitulares presenten reiteraciones de la letra inicial.

Páginas preliminares y finales; cubierta y sobrecubierta: como no forman parte del texto central del libro, generalmente, estos textos son pasados por alto. Sin embargo, es preciso revisar la correcta mención de todas las personas citadas en los créditos, de direcciones, de las disposiciones legales y de los números de páginas en los índices.

Temas vinculados

Edición comercial

Edición científica

Edición académica

Edición literaria

Edición de lit. infantil

Edición de tablas

Corrección de estilo

Redacción

Bibliografía

CÁTEDRA DE EDICIÓN EDITORIAL, Facultad de Filosofía y Letras, UBA: «¿Qué es editar un original?» y «La edición de tablas», fichas de cátedra.

GARCÍA NEGRONI, M.M.(coord.): El arte de escribir bien en español: manual de corrección de estilo, Buenos Aires, Santiago Arcos, 2006.

GUNTHER, IRENE Y SHARPE, LESLIE: Manual de edición literaria y no literaria, México, Fondo de Cultura Económica, 2005.